lundi 10 janvier 2011

14.






      La única explicacion que se me ocurriría dar a lo que sucedió es que quizas Brunette no era Brunette esta vez. Que todos los silencios hubieran hecho un motín en su cerebro, o en su corazón, o donde quiera que estuvieran, y su boca, cansada de ser mordida una y otra vez por la timidez se hubiera aliado con ellos.
      Y Brunette, o su sombra impostora, sus labios traidores y sus pensamientos rebeldes, imaginó mirarlo cara a cara, y le dijo: te quiero, por muy raro que sea en mi.
      Ya hemos demostrado las personas una y otra vez que somos capaces de creer en cosas imposibles, como que la tierra es plana, o el amor nos puede salvar.
     "Guardame en tu bolsillo" Tenía impulsos de susurrarle mientras se sonrojaba, y ¡fíjjate si te quiero que me es igual que sea de la chaqueta o del pantalón! Me puedo hacer tan pequeñita que me escondería en un hueco en tu sonrisa.
      Ella ni sabia si no habia luchado o lo habia hecho hasta asustar, eso de querer debia ser un arte. Abstracto, eso sí.
      Se fue con su silencio a otra parte"donde estemos solos tu y yo, y nadie nos pueda molestar" y el silencio le prometió que la protegería de todas esas sensaciones dulces como el algodón de feria.
     El Silencio le curaba siempre las heridas de guerra. Pero... cuánto cuesta ya encontrarle en estos tiempos, en los que juega con ella a esconderse muy lejos.
      










perdón por haber estado (siempre en otra parte)... y por haber dejado de publicar a los poquitos que me leeis. Agradecería que comentarais, que los peces tienen hambre pero todavía no les ha dado por comer lectores, y mi moral de escritora necesita ser alimentada ;) Gracias siempre.

1 commentaire:

  1. ¡Qué bonito! El silencio es difícil de encontrar, necesario, pero malo en exceso. Más o menos como la mayoría de cosas en este mundo...
    Un besito.

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Dicen que el frío a nadie deja indiferente...